lunes, 1 de junio de 2009

Matracas a mano armada!


Al habla Yago.


Esta historia es mía, claro que mi hermana me ha ayudado a corregirla :-) Espero que os guste.


Todo empezó con la caída de Roma, cuando mi profesor estaba explicando algo de cono. Mi cabeza no aguantaba ni un segundo más y dice el profe:

-Pasamos a matemáticas

Yo ya estaba en el suelo. Estaba viendo a mi alrededor números por todas partes pero al final eran mis compañeros y mi profesor.

Estuvimos toda la hora con la maldita división y tocó la sirena. Todo parecía el cuadro de “El Grito” gritando. Ese día fue muy raro. Fui al médico y le pregunté

-¿Es muy grave?

-Sí, tu enfermedad es gravísima y se llama Matesculosis

Fui a casa asustado y se escuchaba:

-Eh, eh, eh! Esta no es mi taza de Batman.

Nada más oírlo supuse que era mi hermano.

Me encontré en casa con mi abuela también, y me preguntó:

-¿Quieres algo?

-No, gracias

-Vale, te lo preparo ahora

Yo suspiré y me fui a la cama.

Al día siguiente me tocó cono, y el profe me estaba hablando de un árabe que era matemático.

-No hables más- le dije yo.

-¿Oye, te pasa algo? Será mejor que te vayas a casa, tienes mala cara.

-Sí, será mejor irme.

Cuando nada más entré a casa, mi padre me dijo:

-Yago, ¿qué haces aquí?

-Tengo matesculosis… ¡es muy grave! Tu me crees, ¿no?- dije yo asustado, y mi padre me contestó:

-Claro… Lo que tú digas hijito…- dijo con un tono irónico.

Al día siguiente fui al médico otra vez, con el doctor Jiménez.

-Me has mentido, rata de cloaca!- le grité al saber que no tenía matesculosis.

-Yo no te he mentido,- aclaró- todo lo que te dije es verdad. Sólo que tú tenías matesculosis pero ya se te ha quitado.

-Ahh… ¿ya se me ha quitado?

-¡Claro!

Entonces me fui a casa corriendo, no como Heidi de feliz, porque esto supondría que tenía que hacer matemáticas para toda la vida.

2 comentarios:

Yago dijo...

A ver qué os parece!!!

Lau dijo...

Yago, tienes una imaginación incontrolable... :S xD

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