martes, 30 de septiembre de 2008

Un paseo por el acantilado y un helado fresquito.

Estaba yo paseando con mi abuela,
Por un acantilado,
Cuando se cansó de mí y dijo:
“Anda niño y cómprate un helado”.


Me fuí al quiosco,
y cuando regresé junto a ella,
me di cuenta de que no estaba.
¡Madre mía! ¿Tanto me detestaba?


La busqué y la busqué,
más no la encontré;
pero la vi junto a un hombre con capa,
y ella dijo: “¡Niño, eres como una lapa!”


“Abuela”, contesté yo.
“¿Es que no te deleito con mi presencia?”
A lo que ella me contestó:
“Pero si eres más pesado que tu prima Fulgencia…


… Corriendo por aquí, corriendo por allá,
Jugando, saltando, gritando….
Mira niño, que un día te pego un tiro,
¡Y al cielo te vas volando!”


“ ¡Pero abuela!
con lo de menos que te he echado…”
A lo que ella me responde.
“Anda niño, y termínate el helado”





RUBÉN MARTÍNEZ GRCÍA Y LAURA MARTINEZ GARCIA

1 comentario:

Lau dijo...

JUAS JUASSSSSSSSS me encanta este poema!!!!!!!!!!!!!!!

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